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¿CÓMO SE MIDE LA RENTABILIDAD DE UN PROYECTO?

En este escrito definiremos las bases de la componente analítica de una estrategia de “exit”. Más concretamente analizaremos los principales parámetros de medida de rentabilidad.

Lo primero que ha de entenderse es el famoso TIR (o Tasa Interna de Rendimiento). Es aquella tasa o tipo de interés que hace el VAN sea igual a 0.

Esto lleva a definir el VAN (Valor Actual Neto). Sería la suma de los flujos de caja que un proyecto proporciona a lo largo de su vida, actualizados al año 0. Es decir, aplicando una tasa de descuento a cada flujo de caja, cuanto más distantes en el tiempo sean, menos valor tendrán al año 0. El VAN, si eligiésemos una tasa equivalente al IPC, lo que provocaría sería descontar el efecto de la inflación. Por lo que al año 0, un flujo del año 10, por ejemplo, tendrá menor valor.

El TIR tendría una similitud con el tipo de interés compuesto que un proyecto prroporcionase en el tiempo. De la misma forma que un «plazo fijo». Esto sirve para, de alguna forma, comparar el retorno de la inversión respecto a un tipo de interés. Normalmente cuando un capital es invertido en bonos del estado alemán (el que menor riesgo posee). Así, por ejemplo, ese tipo de interés es prácticamente 0 hoy en día. Mientras que invertir en un Hedge Fund podría obtener una rentabilidad del 10%. A mayor riesgo mayor interés, como no puede ser de otra forma.

Normalmente tanto para el VAN como para el TIR, se emplean los flujos de caja equivalentes. Es decir, son corregidos por el efecto de las necesidades operativas de fondos. Pero, este artículo no trata de ser un documento técnico.

En una inversión en un fondo de inversiones, supuestamente el inversor obtiene un rendimiento anual. En caso de no retirarlo, recapitalizaría su inversión al aplicar el interés compuesto. Así, cada año los intereses serán superiores. Pero por contra, en una estrategia de salida o exit, el inversor no obtendría interés alguno anual en el tiempo que se encuentra en posición inversora. Lo que espera es recuperar toda su inversión más la plusvalía anteriormente mencionada al final, en el “exit”. Su ganancia sería la suma de los intereses compuestos en el tiempo establecido. Este cálculo no es sencillo como ya se puede imaginar. Trataremos de desarrollar a lo largo de los próximos artículos.

 

Jose Antonio Caballero Ruiz.

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