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Los errores más frecuentes cometidos por un promotor

El fenómeno de la búsqueda de financiación a través de inversores privados se ha extendido. Ha pasado de ser exclusivo de las start ups tecnológicas a ser empleado en sectores tradicionales. Cada vez son más los promotores y empresas que tratan de financiarse de forma privada. Buscan dinero fuera del circuito bancario.

Por ello es importante que indiquemos cuáles son los errores más frecuentes cometidos por los promotores. Pasamos a exponerlos.

  1. No saber qué diferencia existe entre un socio inversor y un socio estratégico. Lo ideal es que el promotor busque un inversor que además sea estratégico. Pero no es fácil.
  2. Sobreactuar ante los inversores, no siendo uno mismo. Somos lo que somos. Hemos de mostrar nuestro proyecto como es. Pero igual de importante es mostrarnos nosotros como somos.
  3. No conocer la diferencia entre valoración de la empresa, el precio de la misma y el dinero solicitado. Estos aspectos son relativamente complejos, pero hay que saber manejarlos.
  4. No ser asertivos y seguros frente a las cuestiones que el inversor plantee. Si no conocemos una respuesta no la podemos inventar, pero hay que hacerlo con seguridad y claridad.
  5. Sembrar dudas ante el inversor. Esto muestra nuestra falta de preparación y un desconocimiento de aspectos del proyecto.
  6. No prepararse la reunión ante un inversor ¿Qué nos puede preguntar? ¿Qué le puede interesar?
  7. Desconocer quiénes van a una reunión de inversión y sus posibles intereses. Debemos de preparar una estrategia clara, para con cada uno.
  8. No escuchar o atender a la opinión o a la manifestación que realice un inversor. Es de mala educación y dice poco de nosotros.
  9. Plantear la ronda de preguntas del inversor desde una posición defensiva. Esto es una clara muestra de inseguridad y de no tener las ideas claras.
  10. Exponer y explicar las cosas sin concretar, sin ir al grano. El inversor, como cualquier persona, tiene más cosas que hacer. Es preferible dejar alguna duda por resolver para que vuelva a preguntarnos.
  11. Mentir sobre los aspectos de la empresa, su evolución o su proyección. El inversor normalmente conoce en profundidad el sector. Es lo peor que podemos hacer.
  12. Y por supuesto, no actuar con pasión ni convicción. El principal motivo para invertir, es el equipo, la persona.

En otros artículos iremos desarrollando algunos de los puntos expuestos. De esta forma, cualquier promotor que tenga que enfrentarse ante un posible inversor, lo haga de forma convencida.

Nos gusta recalcar que un proyecto o idea no es para cualquier inversor. Como tampoco un inversor no es para cualquier proyecto. Cada inversor tiene un perfil, que depende de su conocimiento del sector, de su toma de riesgo, de su situación personal y profesional, etc. Y cada proyecto se encuentra en una fase, pertenece a un sector, tiene un equipo, etc.

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